Para el 2021… ¡mucho cuidado!

Al dar los primeros pasos en este recién estrenado 2021, el proyecto «Fuentes de la Historia» quiere desearos que este año sea un tiempo en el que pongamos todo el cuidado necesario para seguir creciendo como personas, como universitarios y como historiadores.

Inmersos como estamos en esta grave situación sanitaria, que lamentablemente ha costado la vida de tantas personas y cuyo final aún no se atisba tan próximo como desearíamos, en este año también se nos recomienda ser muy cuidadosos. El Diccionario de la RAE en su primera acepción nos recuerda que cuidado es «solicitud y atención para hacer bien algo», pero además nos indica que etimológicamente procede del latín cogitatus, pensamiento. Tres elementos se unen así en la definición de cuidado, de ninguno de los cuales podemos prescindir.

En primer lugar, todo cuidado hunde sus raíces en el pensamiento. Este año no seremos capaces de responder a los desafíos que se nos plantean si lo hacemos desde la inconsciencia, desde la irreflexión que a veces aparece en las noticias o en las redes sociales. Antes bien, se nos requiere que pensemos detenidamente los pasos a dar. Y pensar –lo sabemos– exige tiempo y esfuerzo, hondura y reflexión, en una época en la que quizá vivimos rodeados por lo instantáneo y lo superficial. Como universitarios del siglo XXI no se nos pide otra cosa que aquello que se ha pedido a los universitarios de todos los siglos: la pasión por la verdad, la entrega incondicional al saber.

Cuidado es, además, «solicitud y atención». Para ser cuidadosos, no es bastante con la reflexión. En primer lugar, la solicitud tiene que ver con la inquietud y la preocupación, es decir, con una actitud insatisfecha que no se contenta con lo alcanzado y que busca llegar más allá. En segundo lugar, la definición de la RAE conecta al cuidado con la atención, una palabra relacionada en su origen con el ámbito de la tensión, de la dirección. El pensamiento sobre el que se fundamenta el cuidado, la inquietud del que está solícito… ¿a dónde ha de llevar? ¿A qué tienden nuestros cuidados?

El tercer ingrediente proporciona una respuesta: «para hacer bien algo». El cuidado termina en la acción, y no una acción cualquiera, sino una acción «bien hecha». En nuestro caso, lo que hemos de hacer bien es nuestra labor universitaria… como profesores en algunos casos o como alumnos en otros. Este año 2021, pese a las dificultades con las que hemos de dedicarnos a la formación, ya sean la virtualidad, las mascarillas, el frío o cualquier otro obstáculo, nuestro compromiso ha de ser cuidar nuestro ser universitario, procurando que cada día sea una oportunidad para pensar, mostrar nuestra solicitud y hacer las cosas bien.

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